Cada año, el segundo jueves de octubre, se celebra el Día Mundial de la Visión, una jornada que nos recuerda la importancia de cuidar nuestra salud visual, garantizar que todas las personas tengan acceso a una atención adecuada.
Una fecha decretada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), conjuntamente con el Organismo Internacional de Prevención de la Ceguera (IAPB), con el principal objetivo de concientizar a las personas sobre los diferentes tipos de afecciones visuales y sus tratamientos.
La mayoría de estas enfermedades son prevenibles o curables, evitando así que el paciente pierda totalmente la capacidad de ver como ocurre con la ceguera evitable en todo el mundo.
Según datos de la misma OMS, a nivel mundial hay más de 2,200 millones de personas con deterioro visual, incluyendo 1,000 millones con algún tipo de discapacidad visual que pudieron haberse evitado o que aún no han sido tratados.
De todas ellas un total de 180 millones son totalmente ciegas, ya que el deterioro visual abarca un espectro continuo que va desde las alteraciones de refracción leve hasta la ceguera total.
Se estima en más de 411,000 millones el costo anual en pérdidas de productividad global debido al deterioro visual y que para el año que viene estos números se duplicarán de tal manera que la ceguera en el mundo, así como el derecho a tener una buena salud visual, se transformará en un derecho humano.
Millones de personas conviven con visión baja en la República Dominicana, y esto dificulta muchas actividades diarias. Las causas predominantes incluyen los vicios de refracción no corregidos, las cataratas, el glaucoma, la retinopatía diabética y la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE).
Los oftalmólogos señalan que muchos pacientes llegan a la consulta con una pérdida visual progresiva que no habían detectado, y que podría haberse abordado antes con un control oportuno.
Dado que la inmensa mayoría de las complicaciones graves son prevenibles mediante el examen de la vista o agudeza visual a temprana edad en grupos de riesgo (como personas con diabetes o hipertensión), resulta determinante para frenar el daño irreversible de la retina o del nervio óptico.
El Ministerio de Salud deberá garantizar la atención oftalmológica prioritaria a través de acceso a especialistas y tecnología médica que permitan diagnóstico, tratamiento quirúrgico y seguimiento para patologías de gran impacto como las cataratas, el desprendimiento de retina, los vicios de refracción en mayores de 65 años y la retinopatía diabética.
Es fundamental educar sobre signos de alerta (pérdida súbita de visión, visión borrosa o destellos) y evitar mensajes que prometan reversión total en patologías degenerativas sin una evaluación clínica previa.
Examen Oftalmológico no invasivo (Tamiz Visual) consiste en revisar todas las estructuras oculares, su principal objetivo es la detección de malformaciones oculares congénitas o problemas oftalmológicos que pueden evitar un adecuado desarrollo visual.
El primer Tamiz visual debe realizarse a las 4 semanas de vida. Sin embargo, puede realizarse a cualquier edad para poder detectar estos problemas y corregirlos oportunamente.
Los estudios más recientes demuestran que el 80 % de los casos de ceguera que existen actualmente podían haberse prevenido e incluso curado totalmente. Ya que el 20 % de los mismos se podían evitar.
Mientras que para el otro 60 % existen tratamientos e intervenciones quirúrgicas que le proporcionan una mejor calidad de vida al paciente e incluso le devuelven por completo este sentido.
Es más, de entre todas las partes del cuerpo que responde de mejor manera a trasplantes o cualquier tipo de operación, los ojos son uno de los órganos que presentan los resultados más favorables.
Cuidar tu salud visual es tan importante como hacer ejercicio o cuidar tu salud mental. Hoy es una oportunidad para reflexionar sobre cómo vemos el mundo… y cómo nos estamos cuidando para seguir viéndolo bien.
¿Qué dice Jesús acerca de la vista?: « El ojo es la lámpara del cuerpo. Así que, si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo está enfermo, todo tu cuerpo estará lleno de oscuridad. Si la luz en ti es oscuridad, ¡Cuánta oscuridad será!» (Mateo 6:22-23; Lucas 11:34).
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