No se puede amar a alguien sin conocerlo

No se puede amar a alguien sin conocerlo

“[16] Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. [17] Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. [18] El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. (JUAN 3:16-18)

“[7] Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. [8] El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. [9] En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que ­vivamos por él. [10] En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propi­ciación por nues­tros pecados. [11] Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. [12] Nadie ha visto jamás a Dios. 

Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. [13] En esto conocemos que perma­necemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. [14] Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. [15] Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. [16] Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. 

Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. [17] En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. [18] En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí ­castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. [19] Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero”. (1 JUAN 4:7-19)

“[34] Velad debidamente, y no ­pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo”. (1 CORINTIOS 15:34)

“[4] Pero Dios, que es rico en mise­ricordia, por su gran amor con que nos amó”. (EFESIOS 2:4)

Todas estas citas bíblicas las encontrarás en la Biblia Reina Valera 1960 -

 

Compartir este artículo

Autor

Ramón Enrique Marmolejos

Digital Press Platform

Equipo de redacción de Digital Press Platform.

Comentarios0

Debesiniciar sesión oregistrarte para comentar.

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

Te Puede Interesar