Santa Teresa de Ávila

Santa Teresa de Ávila

El jueves 15 de octubre la Iglesia celebra la memoria de Santa Teresa de Ávila. Teresa, significa aquella que es experta en la caza. Nacida en Ávila en el año 1515. Teresa de Cepeda y Ahumada emprendió a los cuarenta años la tarea de reformar la orden carmelitana según su regla primitiva, guiada por Dios por medio de coloquios místicos, y con la ayuda de San Juan de la Cruz (quien a su vez ­reformó la rama masculina de su Orden, separando a los Carmelitas descalzos de los calzados). 

Se trató de una misión casi inverosímil para una mujer de salud delicada como la suya: desde el monasterio de San José, fuera de las murallas de Ávila, primer convento del Carmelo reformado por ella, partió, con la carga de los tesoros de su Castillo interior, en todas las direcciones de España y llevó a cabo numerosas fundaciones, suscitando también muchos resentimientos, hasta el punto que temporáneamente se le quitó el permiso de trazar otras reformas y de fundar nuevas casas.

Santa Teresa declarada Doctora de la Iglesia, mística, reformadora y una gran escritora. Su vida tuvo varias etapas. Una de ella es la niña lectora (1515-1535). Nace en Ávila, Castilla, el 28 de marzo de 1515, en familia judeoconversa por lado paterno. De niña lee libros de caballería y vidas de santos. 

A los 7 años intenta irse a tierra de moros para ser mártir con su hermano. Muy humana, coque­ta, enfermiza. 2. La monja tibia (1535-1554). Entra al Convento de la Encarnación de Ávila (carmelitas calzadas), que era más una casa de señoras con locutorio, criadas y visitas. Pasa 20 años entre sequedad espiritual, enfermedades graves (3 años paralítica) y vanidad. Ella misma dice que era "la peor de todas". 3. La conversión (1554-1560). A los 39 años, frente a un Cristo llagado, llora y tiene su segun­da conversión: "Ya no quiero ser tibia". Empie­zan éxtasis, visiones, levitaciones que la hacen sufrir mucho porque la Inquisición la vigila. Sus confesores la creen ilusa. 4. La fundadora (1560-1582). Ve que la vida carmelita se ha relajado y decide reformarla: pobre­za absoluta, clausura estricta, oración. Con 4 ducados funda el primer conventito: San José de Ávila (1562), chiquitito y sin renta. La persi­guen las autoridades, su propia orden, la ciudad. Le dicen "fémina inquieta y andariega".

Pero no se detiene. Funda diecisiete (17) conven­tos en 20 años, a lomo de carreta, con frío, enferma, escribiendo de noche: Medina, Malagón, Valladolid, Toledo, Salamanca, Segovia, Alba de Tormes. Se asocia con San Juan de la Cruz y fundan juntos la rama de Carmelitas Descalzos. Alguna de sus frases emble­máticas: “Nada te turbe, nada te espante, todo se pasa, Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza; Quien a Dios tiene nada le falta: sólo Dios basta”. “Oración es tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama. No es recitar, es relación”. “Humanidad de Cristo: siempre volver a Jesús humano, no a ideas abstractas”. “Determinada determinación: Voluntad firme, pero con humor y sentido común”.

Muere el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes, diciendo: "¡Al fin, Hija de la Iglesia!", aquí refleja una profunda fe. Canonizada en 1622, primera mujer Doctora de la Iglesia en 1970 con Pablo VI.

 

 

 

 

 

 

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Autor

Felipe de Js. Colón

Digital Press Platform

Equipo de redacción de Digital Press Platform.

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