Interlíneas edición 1 de octubre 2026

Interlíneas edición 1 de octubre 2026

¡Buenos días amigos!... Hay fotografías que no envejecen. Permanecen allí, silenciosas, esperando que un día cualquiera -quizás un jueves de TBT- nuestra mirada se detenga sobre ellas para devolvernos un instante que creíamos perdido. Eso me ocurrió al encontrar nuevamente la imagen de aquella Elegantenoche de 1997, celebrada en la Sala de la Restauración del Gran Teatro del Cibao.

Por un momento, el tiempo pareció detenerse. Volvieron los rostros, las conversaciones, las luces, la elegancia de aquella noche y, sobre todo, la sensación de estar viviendo algo que con los años comprenderíamos mejor. Porque entonces quizás no advertíamos que también estábamos construyendo memoria.

La arena del reloj cósmico continúa cayendo sin detenerse. Treinta años de trayectoria de Elegantenoche son una prueba de esa inexorable marcha del tiempo, pero también de que hay iniciativas capaces de dejar huellas que no se borran. 

Aquella propuesta convirtió la moda en mucho más que vestidos, pasarelas y tendencias: la transformó en una expresión de belleza, reconocimiento y compromiso con los demás.

Siempre he pensado que la belleza adquiere su verdadera dimensión cuando consigue salir de nosotros mismos. Y eso ocurría cuando la elegancia servía de puente hacia la solidaridad. Porque detrás de aquella celebración existía una causa mayor: reconocer que hay poblaciones vulnerables que necesitan mucho más que nuestra mirada; necesitan manos dispuestas a ayudar, corazones capaces de conmoverse y voluntades decididas a servir.

Por eso, al observar hoy el mosaico gráfico, los nombres adquieren otra dimensión. Allí están el empresario Fernando Capellán, distinguido con el Gran Premio al Mérito, junto a su esposa Gina Jiménez de Capellán; Leandro, Gachy y Leandro Montes; Mario Lulo; José Guillermo Sued y Cuchy de Sued; Víctor García Sued y Gini Jorge de García; Brinio Núñez y Alexandra Delancer de Núñez; Raquel Mera, Javier González y Yulissa Lama; y Chiqui Checo.

Cada rostro representa una parte de aquella historia y, al mismo tiempo, una época de nuestra vida social que merece ser recordada con gratitud.

Quizás por eso los jueves de TBT tienen algo más que nostalgia. Nos recuerdan que la memoria también es una forma de agradecer. Nos permite volver a mirar lo vivido con los ojos que solo dan los años y descubrir que, entre modas que pasan y fotografías que amarillean, permanecen aquellas obras que hicieron de la belleza una manera de servir.

Porque el tiempo puede llevarse los escenarios, pero nunca podrá borrar una huella cuando fue dejada con elegancia en el corazón de los demás….Dios los bendiga en cada amanecer.

 

 

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Autor

Servio Cepeda Baré

Digital Press Platform

Equipo de redacción de Digital Press Platform.

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