!Buenos días amigos!... Hay fechas que no caben en el calendario. El 16 de agosto es una de ellas. Más que una celebración, es una invitación a recordar que hubo hombres y mujeres capaces de arriesgarlo todo por una palabra que todavía nos conmueve: patria.
Y qué mejor lugar para volver sobre esa memoria que Santiago de los Caballeros, ciudad donde la Restauración encontró uno de sus principales escenarios. Este domingo, el Gran Teatro del Cibao acogerá el Concierto por la Patria, a cargo de la Orquesta Filarmónica de Santo Domingo, bajo la dirección artística de Amaury Sánchez.
La música, de alguna manera, también restaura.
Restaura recuerdos, emociones y hasta aquello que el tiempo intenta borrar. Mientras Santiago se prepara para escuchar las notas que evocan nuestra soberanía, el merengue dominicano vuelve a recordarnos que la identidad también puede viajar.
Wilfrido Vargas presenta “Yo sin ti”, parte de su nueva producción Wilfrido es Wilfrido, mientras las Cataratas del Niágara serán iluminadas con los colores de nuestra bandera en reconocimiento a su trayectoria y a su aporte a la internacionalización del merengue.
Qué hermoso resulta pensar que una bandera nacida de nuestra historia pueda reflejarse sobre aguas lejanas gracias, en parte, a la música de uno de los nuestros.
Pero la música no solo celebra.
También acompaña el dolor. Desde Colombia, artistas como Shakira, Maluma, J Balvin y Juanes expresaron solidaridad con las víctimas del terremoto que estremeció al país. En momentos así comprendemos que una canción puede ser mucho más que entretenimiento: puede convertirse en abrazo cuando las palabras no alcanzan.
Y de los abrazos pasamos a los sueños.
El joven cibaeño Wandy Santana, con apenas 23 años, acaba de convertirse en el primer ganador de “Operación Triunfo Estados Unidos”. Su triunfo, precedido por su participación en The Voice Dominicana, nos recuerda que detrás de cada aplauso existen caminos silenciosos, intentos, caídas y perseverancia.
Quizás ahí se encuentre el verdadero hilo que une estas historias. La Restauración, Wilfrido, los artistas colombianos y Wandy Santana hablan, cada uno desde su lugar, de una misma necesidad humana: pertenecer, resistir, expresar y seguir adelante.
Una nación no se construye únicamente con monumentos ni se recuerda solamente en los libros de historia. También se construye con sus canciones, con sus artistas, con sus jóvenes y con la solidaridad que somos capaces de ofrecer cuando otros sufren.
Por eso, cuando este domingo suene la música en Santiago, habrá que escuchar algo más que una orquesta. Habrá que escuchar la memoria.
Habrá que escuchar el esfuerzo de quienes nos precedieron, la voz de quienes llevan nuestra cultura por el mundo y el sueño de quienes todavía están comenzando.
Porque la patria también puede ser una melodía.
Y mientras haya quien la cante con dignidad, siempre habrá una razón para volver a creer en ella....Dios los bendiga en cada amanecer.
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