Hay quienes encuentran su camino desde temprano. Y hay quienes, como Leah Slava, necesitan explorar, equivocarse y reconstruirse hasta descubrir dónde realmente pertenece su esencia. En su caso, ese lugar estaba en algo tan simple y a la vez tan poderoso como el papel.
Sin embargo, encontrar su voz artística no fue inmediato. Tras terminar el colegio, decidió tomarse un tiempo para descubrir su propósito. Probó distintas disciplinas: dibujo, escultura, diseño.
Todo le interesaba, pero nada terminaba de encajar del todo.
Fue entonces, para el 2015, cuando ingresó a estudiar Comunicación Visual en Chavón, Fue allí, en su último semestre, que hizo el switch. Una de sus asignaciones fue rediseñar el póster de una película. Leah eligió ‘‘Coraline y la puerta secreta’’.
Su impulso primario fue desatar su creatividad digitalmente, pero el resultado no compaginaba con el espíritu artesanal de la cinta. Convencida de que con el papel podía materializar mejor la idea, cambió de rumbo.
La pieza final superó sus propias expectativas. Desde ese momento entendió que el papercraft la acompañaría hasta el final de sus días.
En 2017, viajó hasta Nueva York para completar sus estudios en la Escuela de Diseño Parsons. Los dos años que duró allí volcaron su vida 180 grados.
Entre clases y trabajos académicos, desarrolló varias pequeñas piezas personales que reforzaron su vínculo con el modelado de papel.
Su proyecto de tesis la trajo nuevamente a Quisqueya. La investigación estaba centrada en la arquitectura dominicana del siglo XX y requería documentar obras en el país.
En su corta estadía descubrió que quería volver a República Dominicana.
En 2019 recibió su primer encargo comercial: Filomena y sus diez bebés. Se trataba de una piñata en forma de colibrí y diez pajaritos que formaron parte de la utilería de la película ‘‘Jupía”. El reto era grande, incluso intimidante. Pero decidió asumirlo. “Para todo hay una primera vez”, se dijo. Y lo logró.
Ese proyecto marcó un antes y un después. Poco tiempo después nacería su estudio “Slav Studio”, desde donde ha desarrollado propuestas que combinan arte, diseño y narrativa visual, colaborando con marcas, artistas y agencias.
Hoy, Leah Slava no solo domina el papercraft. Ha expandido su universo hacia la dirección de arte, el diseño de sets y la fotografía de productos, consolidando una propuesta estética que mezcla precisión técnica con sensibilidad artística. Este año, su historia fue reconocida en el libro “Dominicanas que hicieron el Switch en las Industrias Creativas”, un proyecto desarrollado por Switch Havas.
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