El Trabajo

El Trabajo

El plan de pastoral en su itinerario de evangelización nos presenta el valor del trabajo. La Doctrina Social de la Iglesia hace referencia a la dignidad del trabajo, el documento, Laborem Exercens (1981) de san Juan Pablo II, expresaba: “El trabajo es un bien del hombre-es un bien de su humanidad-, Porque mediante el trabajo el hombre no solo transforma la naturaleza, sino que se realiza a sí mismo como hombre, es más, en un cierto sentido se hace más hombre”.

 De ahí sale la versión resumida que todos repetimos: “el trabajo dignifica al hombre”. Trabajar no es una carga pesada, algo insoportable, es todo lo contrario, el trabajo genera servicio y bienestar. Como ser humano presto servicio a la humanidad, y genera bienestar para nuestra familia. No se entiende que una persona con compromisos de familia huya al trabajo o justifique el desempleo. La creatividad induce al ser humano que, al verse desempleado, emprenda otro tipo de trabajo, algunos le llaman la “emergencia”. Conozco algunos casos, que al verse como obrero cancelado desarrollan otro tipo de trabajo, y ahí se han quedado, viven de eso y les va súper bien. La filosofía del “emprendurismo” no es para pesimista y desanimados, sino para aquellos que tienen mente positiva, con alas en el corazón. “Al que del trabajo no es ducho, poco le parece mucho”. Si la vida tiene propósitos claros, el trabajo toca a tu puerta. Reza un refrán: “A la puerta del que sabe trabajar, se asoma el hambre y no se atreve a entrar”. 

Hemos celebrado recientemente el día del trabajo, justo es ponderar la labor del trabajador, que, prestando su fuerza, su inteligencia, su sudor, su creatividad, logra prestar un servicio a la humanidad.

El lema de este mes de mayo extrae una frase emblemática de la carta de Pablo a los colosenses: “Y todo lo que hagan, háganlo de corazón” (Col 3,23). Donde ponemos las manos y los pies, también ponemos el corazón, o sea hagámoslo con amor. Oración: 

Padre Santo, muchísimas gracias por el trabajo que me has concedido. Sé que es una bendición que ha venido de ti en el momento preciso. Gracias por tu provisión a mis necesidades a través de la empresa en la que estoy. Gracias por mis compañeros y por el trabajo que podemos hacer juntos.

Padre, te pido que bendigas nuestra empresa y el trabajo que realizamos. Ayúdanos a ser eficientes en el uso de nuestros recursos, a dar lo mejor de nosotros y a sentir satisfacción en el trabajo que realizamos.

Guíanos en todo momento, ayúdanos a aprovechar bien el tiempo y a usar nuestras fuerzas y recursos con sabiduría. Padre, bendice a mis jefes y a mis compañeros. Ayúdanos a llevarnos bien, a entendernos y a colaborar los unos con los otros. Que podamos resolver los desacuerdos y problemas con rapidez, con respeto y amor.Danos nuevas ideas para que la empresa pueda avanzar y crecer. Ayúdanos a apoyarnos y a cuidarnos, a velar por el bienestar los unos de los otros. Que celebremos nuestros logros con gozo y venzamos las dificultades unidos, velando por el bienestar de todos. Padre, ayúdame a trabajar con alegría y a ser de bendición para mis compañeros. Amén.

 

 

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Autor

Felipe de Js. Colón

Digital Press Platform

Equipo de redacción de Digital Press Platform.

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