¿Y por qué no en República Dominicana?

¿Y por qué no en República Dominicana?

Saludos amigos lectores.

 Estoy en Bogotá, Colombia,  por una razón que para muchos podría parecer simplemente entretenimiento. Vine a ver el fenómeno BTS. Vine a gritar, a escucharlos, a sentirlos cerca. Vine a vivir esa energía que solamente puede entender quien ha seguido a un artista, a un grupo o a una música hasta convertirla en parte de su vida.

Pero estando aquí, viendo todo lo que ocurre alrededor de una gira de esta magnitud, me digo a mí misma  ¿Por qué algo así no ­podría ocurrir algún día en República Dominicana?

Y no hablo solamente de BTS.

Hablo de la posibilidad de que nuestro país pueda convertirse en escenario de grandes acontecimientos internacionales: conciertos, festivales, ferias, convenciones, eventos deportivos y encuentros ­capaces de movilizar a cientos de miles —incluso millones— de personas.

Porque cuando pensamos en infraestructura para grandes eventos, muchas veces pensamos únicamente en entretenimiento. Y debe­ría­mos pensar mucho más allá.

Pensemos, por ejemplo, en una gran feria internacional de turismo. Un evento que reúna a profesionales, empresarios, compradores, representantes de distintos países y miles de visitantes. Pensemos en congresos internacionales, festivales culturales o grandes aconteci­mientos deportivos.

Y pensemos también en algo que muchos jóvenes dominicanos esperan con enorme ilusión: la Jornada Mundial de la Juventud.

La JMJ ha demostrado en distintas ediciones su capacidad para reunir multitudes extraordinarias. Es un acontecimiento internacional que moviliza a jóvenes de todas partes del mundo y que, dependiendo de la edición y de cómo se contabilice la asistencia, puede alcanzar cifras de varios millones de participantes.

Imaginar una República Dominicana preparada para recibir un acontecimiento de esa dimensión no debería parecernos una fanta­sía. Debería hacernos pensar porque no estaríamos hablando solo para espectáculos como los de BTS, estaríamos hablando de crear infraestructura nacional para grandes acontecimientos internacionales.

Un gran recinto —o un complejo de recintos— que pudiera utili­zarse para conciertos de 50 mil, 60 mil o más personas, pero que también pudiera transformarse para ferias, exposiciones, congresos, festivales, encuentros religiosos, eventos deportivos y grandes ­reuniones internacionales.

¿Tenemos terreno? Sí.

¿Tenemos vocación turística? Indiscutiblemente. Aunque en hotelería nos faltaría mucho, pero el país siempre está construyendo hoteles.

¿Qué necesitamos hacer para estar preparados cuando llegue la oportunidad?

Claro que existen retos. La capacidad hotelera, el transporte, las vías de acceso, la seguridad, los servicios, la movilidad y toda la logística que requiere un evento multitudinario tendrían que estudiarse con seriedad.

Pero precisamente por eso hay que comenzar a pensarlo antes.Y aquí es donde creo que República Dominicana tiene una oportuni­dad.

Nuestro turismo no tiene que depender exclusivamente de las playas. El turismo también puede llegar por la música, por la cultura, por los grandes eventos, por los negocios, por el deporte, por la fe y por las experiencias.

Y todas esas personas, de una manera u otra, consumen turismo: hoteles, restaurantes, transporte, excursiones, compras, entreteni­miento y servicios.

Por eso, mientras estoy aquí en Bogotá viviendo esta experiencia, no puedo evitar pensar en mi país.

No estoy diciendo que mañana tengamos que construir un estadio gigantesco sin estudios ni planificación. Estoy diciendo que debe­ríamos comenzar a imaginar y planificar una infraestructura que nos permita aspirar a eventos que hoy quizás nos parecen demasiado grandes.

Porque si algún día República Dominicana quiere recibir una gran feria internacional de turismo, una final deportiva, un festival musical de dimensiones mundiales o incluso un acontecimiento como la Jornada Mundial de la Juventud, necesitaremos mucho más que buenas intenciones. Necesitaremos espacio. Necesitaremos plani­ficación. Necesitaremos infraestructura.Y necesitaremos haber creído antes que era posible.

Hoy estoy en Bogotá como espectadora de una gira que mueve personas de diferentes países. Y mientras grito, escucho y disfruto, también pienso en lo que podría significar algo así para mi país.

Quizás algún día un ARMY dominicano no tendrá que tomar un avión para ver a BTS en otro país.

Quizás algún día serán ARMYs de toda Latinoamérica quienes tomen un avión rumbo a República Dominicana.

Quizás algún día miles de jóvenes de distintos países llegarán a nuestra isla para participar en una gran jornada internacional.

Quizás una gran feria internacional escogerá nuestro país porque tenemos el espacio y la infraestructura para recibirla.

No creo que esté soñando demasiado.Creo que estoy pensando en el país que podemos llegar a ser. Porque los grandes acontecimientos no solamente traen gente.

Traen oportunidades. Hasta la próxima semana.

 

 

Compartir este artículo

Autor

Admin Principal

Digital Press Platform

Equipo de redacción de Digital Press Platform.

Comentarios0

Debesiniciar sesión oregistrarte para comentar.

No hay comentarios aún. ¡Sé el primero en comentar!

Te Puede Interesar