Este titular podría ser el más adecuado para lo que voy a decir, ya que muchos de los que leen este artículo se van a sentir molestos. Este título lo tomo porque me acuerdo de una agradable película titulada HOOT en inglés, pero cuyo título en español es: En Defensa del Sr. Búho o Salvando al señor Búho. (Hoot) es una película de aventuras de 2006, dirigida por Wil Shriner y protagonizada por Luke Wilson, Logan Lerman y Brie Larson. Basada en una novela homónima de Carl Hiaasen, un periodista de USA actualmente de 73 años.
El tema hoy es el siguiente: La Minería frente a los ambientalistas, con estilo de un fanático religioso que, por ejemplo, frente a 5,000 denominaciones es capaz de proclamar que la suya es la correcta, así hay un montón de personas en todos los niveles sociales que gritan voz en cuello: “no a la minería, cero explotacion. Mientras que en la acera de enfrente los que buscan sus propios beneficios gritan lo contrario”.
Me pregunto si eso es juicioso, si es sensato…esas mismas personas que se oponen a la minería, monta un carro, monta un avión, usan un radio, usan reloj y comen con tenedores. Usan algo que de un modo u otro que salió de una mina en algún lugar. En el lado opuesto los que justifican por cualquier manera o modo la explotación si distinguir lugar olvidan que el agua es vital y una mala minería puede arruinar todo un país si se destruyen sus fuentes acuíferas.
¿Un cuchillo es malo? (me pregunto), se cortan muchas cosas con el mismo, desde un pedazo de papel hasta pelar una naranja…pero, también se puede herir una persona mortalmente. De ahí que, se puede decir es algo amoral o sea ni bueno ni malo, todo depende del uso. Señores es lo mismo que la minería, seamos sensatos…la minería seria y responsable que proteja el medioambiente es aceptable, que no rompa un sistema ecológico y que beneficie al pueblo donde se lleva a cabo, es buena. O queremos regresar a la Edad de Piedra.
Es claro, una explotación en la cordillera Septentrional debe ser estudiada con suma precaución sin llegar al fanatismo ambicioso del depredador ni del opositor, simplemente si se demuestra que los daños serían peores que los beneficios, dejarla a un lado. Es como en la cordillera Central también, aplicamos el mismo razonamiento. Entonces la solución es simple, integremos ambientalistas que no sean fanáticos cuasi religiosos, al asunto de la evaluación. Si Luis Abinader promueve esta última sugerencia, se acaban las huelgas, se acaban las explotaciones incorrectas.
La desgracia es que, actualmente, hay personas con un símbolo de dinero en los ojos del lado del Gobierno, y un grupo del otro lado dirigido por fanáticos ambientalistas que, como siempre he dicho que, de haber vivido en los años que se iniciaron los trabajos de la autopista Duarte, de ser por las palabras de estos ambientalistas esa vía nunca se hubiese hecho, ya que por sus criterios fanáticos dirían que esos trabajos afectarían tierras vírgenes de Licey, Moca y La Vega y por lo tanto nos oponemos con sangre sudor y lágrimas, haremos huelgas, quemaremos gomas etc…terminarían diciendo montemos burros para ir a la capital, que son seguros, no dañemos la agricultura…por suerte no estaban vivos.
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